miércoles, 19 de enero de 2011

Todo pasa...

...Todo pasa y todo queda... hoy por la madrugada, accidentalmente, tuve la oportunidad de tener un reencuentro con... ¿ALF?... si y creo que también con la etapa que envolvió las constantes tardes noches a las 19:00 hrs en las que, junto con aquel muy querido amigo de mi recién entrada adolescencia, compartía lo maravillosamente ocurrente que nos parecía aquel personaje... nos unió por mucho... e igualmente fue un símbolo que representó nuestro distanciamiento definitivo...

Recordaba hoy cuánto lloré y cuánto aprendizaje obtuve de esa pérdida: aprendí que no es muy sano callar cuando deseo decir "te quiero", que ante la tristeza, lo mejor es dejarme estar en el dolor y convertirme en la parte más comprensiva de mi persona con mi persona misma, entendí que puedo elegir entre dejarme caer y ser víctima o acompañarme amorosamente durante mis duelos y ser poderosa...

¡Cuánto dejó la experiencia compartida con él!... igualmente pasó... porque cuando lo volví a ver pude ser privilegiada de que fuera él mismo quien tomara la iniciativa de tocar mi hombro y hablarme - eso sanó por mucho lo que había pasado en la autoestima de una adolescente, entonces ya, de 17 años- y me dí cuenta de que en mí no hay ya resentimiento, ni anhelo, ni amor platónico... sólo un profundo agradecimiento y afecto a quien, por azar, le tocó ser mi maestro de vida... así fue como aquél día me permití dejarlo ir con amor... así pasó y así quedó.

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